Caramelo

Con un punzón dibujó en el caramelo una cara sonriente. A continuación se lo metió en la boca y lo saboreó. Le dio un par de vueltas hasta que lo tuvo claro. La felicidad sabía a fresa.

Notas - 1 nota

  1. Micaela dice:

    Un cuento muy dulce, pareja. Y a estas horas de la noche que os leo tengo ganas de chupar un caramelo de carrillo a carrillo.

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